Un pequeño bailarín junto a un gran coche rojo
La rueda, el retrovisor y la carrocería dan una escala familiar al protagonista. El cuerpo entero permite seguir los pies y la expresión a la vez; un retrato cerrado perdería buena parte del chiste. Las luces cálidas y los coches aparcados hacen que el animal erguido parezca sorprendentemente integrado. Elige una foto individual nítida, no una toma lejana de grupo, para mostrar bien la cara y el pelaje.

