La cara queda detrás de la pata
La pata no es una segunda cara ni un marco decorativo. Está en primer plano, con las almohadillas hacia quien mira, mientras los ojos siguen visibles detrás. Ese retrato frontal tan cercano da sentido a “paws at you”: un pequeño gesto que puede pedir cariño, atención o un capricho. Un fondo tranquilo deja que ojos y almohadillas destaquen primero.





